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El gobierno decente de Andrés L. Mateo ¿qué significa $$$$?

millones de dólares

Por José Lois Malkún
Como bien explicó la brillante pluma de Andrés L. Mateo, un gobierno decente es lo que la mayoría de los dominicanos aspira. Lo demás viene por sí solo. Y dándole un sentido económico a esa aspiración, un gobierno decente se traduciría en un ahorro para las finanzas públicasequivalente a 1.2% del PIB anualmente (unos RD$ 52 mil millones).

¿Cree usted que esa suma es exagerada? Pues no, es más bien conservadora y veamos por qué.

Todas las obras que financia el gobierno implican el pago de comisiones entre un 20% y un 30%. Para reducir al mínimo esta práctica dichas obras, sin excepción, deben ser sometidas a concurso público, abierto trasparente y supervisado por una comisión especial designada por el ejecutivo. La compra irregular de asfalto firmada por el Penco González por unos RD$11 mil millones, como lo denunció Alicia Ortega, es solo la punta del iceberg.

Igualmente, todas las compras del Estado(servicios, materiales de oficina, equipos, vehículos, armamento e inmuebles) envuelven una comisión que supera el 20% y su eliminación implica someterlas al mismo procedimiento que las obras, sin importar su monto. Eso incluye Fuerzas Armadas y las compras de alimentos y la asignación de las cuotas de importación donde ha imperado una mafia gubernamental que se ha robado miles de millones.
Eliminar el corralito y el barrilito que son también otrafuente de corrupción.

Reducir a la mitad el gasto publicitario (más de RD$10 mil millones al año), donde se gasta el 70% en promocionar al presidente de turno en sus andanzas politiqueras.

No financiar ninguna obra de infraestructura con recursos de bancos extranjeros que traen consigo una serie de condicionantes que incentivan la corrupción (caso Odebrecht y el Banco de Brasil).

Eliminar de raíz la práctica de cobrar sobornos por servicios del Estado hasta para mover un papel de un escritorio a otro y que los ciudadanos puedan denunciar esta práctica a través de un portal oficial.

Prohibir de una vez por todas los gastos personales que son cargados a tarjetas de créditos de funcionarios que termina pagandoel gobierno yla inclusión en nóminas de personal para beneficio propio. Aquí también hay mucho dinero en juego.
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Prohibir todas las exoneraciones, excepto diplomáticos, porque con ellas se hacen negocios multimillonarios. Hay hasta Roll Roy rodando entre la pobreza.

No incluimos aquí el tema de la evasión fiscal porque esto representa mas de un 5% del PIB, donde hay empresarios y funcionarios que evaden sus impuestos haciendo uso de sus influencias políticas.

Suponiendo que con estas medidas haya un ahorro de solo el 1% del PIB (unos RD$45 mil millones), podría cumplirse un excelente plan de Gobierno que incluya lo siguiente:

Asignarle anualmente en RD$20 mil millones adicionales al gasto de capital con lo que se podrían realizar cientos de pequeña y medianas obras de infraestructura a nivel nacional sin recurrir a préstamos.

Se multiplicarían los recursos para la ayuda social a los más pobres, asignándole unos RD$10 mil millones adicionales a los programas de asistencia alimenticia y mejoramiento de viviendas.

La salud recibiría otros RD$10 mil millones más para implementar la atención primaria y mejorar la infraestructura hospitalaria.

Unos RD$5 mil millones para instalar cámaras de seguridad en todas las esquinas importantes, hacer que las empresas privadas hagan lo mismo y sanear la policía nacional delincuentes y malhechores.
Y el resto, RD$10 mil millones, que se lo roben porque no vamos a caer en la utopía de un país sin corrupción.
¿Pero cómo hacer todo esto?

Imponiendo un nuevo paradigma en la gestión pública, comprometiendo a la sociedad civil en este esfuerzo de transparencia, con una justicia independienteque actúe sin presión gubernamental y un congreso donde reine el pluralismo y no la mafia que ha imperado durante años bajo el control del partido en el poder.