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Nancy Reagan: Adiós a un ícono del estilo

 Nancy Rigan
Nancy Rigan

Jackie Kennedy usó Givenchy. Nancy Reagan apostó por los americanos. Con la llegada de Ronald Reagan al poder en la década de los 80, unos nuevos aires de sofisticación sacudieron la Casa Blanca.

La tan anhelada Primera Dama que pudiera ocupar el lugar vacío que Jackie había dejado en los corazones y en guardarropas de las mujeres de toda América, por fin parecía poder ser ocupado con altura. Eran, sin embargo, otros tiempos para la política y para la elegancia.

La nueva Primera Dama, siempre tan de la mano del proyecto político de su esposo, tendría como mandato usar ropajes que fueran un eco de los aires de positivismo económico y de ideas conservadoras que llegaban a la Casa Blanca con el nuevo Presidente.

Era menester entonces llevar siempre líneas clásicas, sencillas que invocaran recato y pulcritud, características que podría conseguir perfectamente en los vestidos de Chanel o Dior.

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Así, el vestido blanco de un solo hombro de encaje sobre satín que llevó Nancy Reagan al tradicional baile presidencial en 1981 fue diseñado por James Galanos, un creador nacido en Filadelfia y afamado por sus trabajos de bordados a mano, y quien se convertiría en fiel compañero de Regan en todas las galas a las que asistía. “Nancy Reagan fue una de las pocas Primeras Damas en interesarse en la moda americana”, admitió hoy la directora del Museo FIT, Valerie Steele, al New York Times.

Controversia por sus vestidos

Pero esa demanda que le hizo la moda local de ser su mejor modelo, -que fue en parte una estrategia de construir patria a partir de celebrar la belleza y la estética que se cosía en el país-, fue quizás una de las tareas más fáciles de cumplir para Reagan, quien rápidamente se convirtió en la consentida de todos los diseñadores que la adulaban enviándole costosos vestidos y joyas.

Bill Blass, David Hayes, Carolina Herrera, Oscar de la Renta dejaron saber que estaban muy interesados en que la elegante señora que parecía ser capaz de acertar en cada una de sus escogencia públicas, llevara sus vestidos.