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El comando yihadista de Saint-Denis estaba listo para “pasar a la acción”

Frustran otro atentado para este jueves en Paris
Frustran otro atentado para este jueves en Paris

El popular barrio parisino de Saint-Denis vivió el miércoles siete horas en estado de sitio. Una joven yihadista se suicidó al hacer estallar su cinturón con explosivos y al menos otro supuesto terrorista murió en una operación policial y militar que convirtió la zona en un escenario bélico. Con el apoyo de helicópteros, camiones, soldados de camuflaje, francotiradores y en medio de tiroteos y explosiones, las fuerzas de seguridad ejecutaron el primer golpe al amplio comando formado para la matanza del viernes. La policía detuvo a ocho personas. Cinco agentes y un transeúnte resultaron heridos.

La operación ha sido el primer golpe a yihadistas implicados en la matanza del viernes en París. El nuevo grupo, armado y con explosivos, se enfrentó a tiros y bombazos con las fuerzas de seguridad. Estaba listo para dar otro zarpazo. “A la vista de su organización y determinación, ese comando podía pasar a la acción”, afirmó anoche el fiscal de París, François Molins.

El piso del comando quedó tan destruido que, a última hora del miércoles, aún no se sabía con exactitud cuántos eran los fallecidos. La policía científica ralentizaba su trabajo en previsión del posible estallido de artefactos. “No hay balance preciso ni definitivo del número de fallecidos ni de sus identidades: solo que hay al menos dos muertos”, señaló Molins.

A las 4.20 se escucharon las primeras detonaciones en la calle Corbillon, junto al edificio de cuatro plantas en el que estaban los terroristas. Un par de helicópteros alumbraban los tejados de la zona. Fuerzas especiales antiterroristas buscaban a Abdelhamid Abaaoud, considerado uno de los organizadores de la matanza. De 28 años, nacido en Bélgica y de origen marroquí, se incorporó durante meses a los yihadistas en Siria. Vivía en Molenbeek, el barrio bruselense del que han salido algunos de los participantes directos de la matanza del viernes.

“Me desperté a las 4.30 con un ruido enorme. Luego hubo muchos más. No hemos podido salir de casa en las horas siguientes”, cuenta Claude, un médico residente en el barrio. Los militares establecieron un perímetro de seguridad de medio kilómetro alrededor de la casa de los yihadistas. Hubo dos oleadas de tiroteos y explosiones, la segunda a las 7.30.
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La tercera planta del edificio, donde estaban los terroristas, quedó agujereada de balazos y con las ventanas destrozadas. La policía realizó más de 5.000 disparos. Los yihadistas, por su parte, utilizaron “todo un arsenal de guerra”, en palabras de Molins.

En el interior del piso se hallaban cuatro personas, además de la suicida, “una mujer joven”, según explicó el fiscal. En pleno intercambio de disparos, los agentes se acercaron a la puerta de entrada de la vivienda. Fue entonces cuando la suicida activó su cinturón de explosivos y la metralla alcanzó a varios agentes. En el interior de la vivienda, la policía encontró el cadáver de otro hombre. Entre los arrestados no se encontraba Abaaoud. The Washington Post, que cita como fuente a dos funcionarios de inteligencia, asegura que es uno de los muertos.

El móvil en la papelera

En el interior del piso fueron arrestadas tres personas. En la calle, minutos después de arrancar el operativo, la policía detuvo a otras tres, una de ellas herida de bala en un brazo. También fue capturado un hombre que facilitó el alojamiento al comando y otra persona relacionada con él.

Durante las siete horas de la operación, los vecinos fueron obligados a recluirse en sus casas. “El inmueble entero se movía. La tierra temblaba”, repetían algunos vecinos.

La mujer que se hizo estallar un cinturón de explosivos es la octava suicida de los al menos cuatro grupos de terroristas que actuaron coordinadamente: uno en la sala Bataclan, otro en los distritos 10 y 11 de París, un tercero junto al Estadio de Francia y el cuarto el desmantelado el miércoles en Saint-Denis.