No somos ciudadanos dominicanos de segunda categoria, rechacemos la exclusion del gobierno del PLD

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Embajador Robert Fannin

Embajador EEUU mostró preocupación por participación funcionarios en narcotráfico

Santo Domingo, República Dominicana.- El embajador de Estados Unidos en el país, Robert Fannin, deploró el involucramiento de funcionarios “sin escrúpulos” en el tráfico de drogas y acciones de violencia, en referencia al caso de Paya, Baní.

No obstante, se mostró esperanzado por el trabajo diligente desarrollado por la Policía Nacional y el Ministerio Público, con el apresamiento y sometimiento a la justicia de las personas involucradas.

Considera que para maximizar la efectividad del trabajo antinarcótico, se debe mejorar la gerencia de los actuales recursos y ampliar la lucha contra la corrupción. 

“El involucramiento de funcionarios sin escrúpulos en el tráfico de drogas y violencia en el caso Paya es preocupante”, apuntó.

Destacó que la Dirección General de Aduanas, la Policía Nacional, la Dirección Nacional de Control de Drogas y los militares han trabajado muy duro y con cierto éxito en contra de la corrupción. 

Manifestó que un funcionario que trabaje para una de estas agencias, y que acepte un soborno, tiene más posibilidades de trabajar con un narcotraficante.

 El jefe de la misión diplomática norteamericana dijo que su país ha sido un aliado de la República Dominicana en la lucha contra el narcotráfico, y señaló que en la actualidad 40 personas de siete agencias trabajan en apoyo a esa lucha.

“Nuestra presencia en asuntos antinarcóticos ha crecido en los últimos años y se espera continúe creciendo el próximo año”, aseguró Fannin al disertar en el almuerzo de la  Cámara Americana de Comercio para celebrar el día de Acción de Gracias, sobre “reflexiones sobre el estado de derecho”.

Asimismo, el diplomático advirtió que el progreso del estado de derecho en la República Dominicana corre peligro de estancarse, ya que su promoción ha  quedado rezagada, particularmente en la lucha contra la corrupción.

Sin embargo, señaló que el país no el mismo de hace 15 años atrás, ya que los gobiernos han progresado en los últimos años en cuanto al estado de derecho, lo que tiene que ver con el montaje y celebración de las elecciones, la independencia de la judicatura y la profesionalización del Ministerio Público.

Fannin se refirió al informe de Transparencia Internacional, que destaca que desde el 2002 la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños ha mejorado la percepción del público sobre la corrupción, pero que en el caso de la República Dominicana ha empeorado, y que hoy día se cuenta por debajo del promedio de la región.

“La crisis ha demostrado, entre otras cosas, la necesidad de una mayor transparencia y responsabilidad en nuestras leyes y regulaciones financieras”, apuntó.

DISCURSO EMBAJADOR

Es un placer estar de nuevo ante la Cámara Americana de Comercio.  Para preservar la salud mental, de mis colegas, hablaré parte en español y parte en ingles. Mañana los estadounidenses nos reuniremos con amigos y parientes para celebrar “Thanksgiving”, nuestro Día de Acción de Gracias.   

Sin embargo, hoy muchos estadounidenses confrontan tiempos difíciles. Pero, si Dios quiere, la celebración de mañana con nuestros seres queridos nos permitirá recordar las muchas bendiciones de las que todavía disfrutamos.

Una de las bendiciones que comparten los dominicanos y los estadounidenses es la libertad.  Este año, nuestras naciones han votado para elegir sus líderes en elecciones libres y justas. 

Damas y caballeros, he estado en el país por casi un año.  Me importa mucho este país y los dominicanos.  Todavía estoy aprendiendo español y espero aprender a bailar el merengue y la bachata. 

Por tanto, espero que vean en mí no sólo un representante del gobierno de los Estados Unidos de América, sino un amigo. 

Hoy, quisiera hablar sobre el Estado de Derecho.  Los temas vinculados al Estado de Derecho no reciben mucha atención en un mundo sacudido por la crisis financiera. 

Muchos líderes alrededor del mundo sienten frustración al tener que reaccionar ante una crisis que se inició lejos de sus fronteras. 

Pero, podemos tomar medidas para confrontar esta crisis.  Es más, la introducción de reformas para promover el Estado de Derecho es una de las mejores maneras en que nos podemos proteger en estos tiempos difíciles. 

La crisis ha demostrado, entre otras cosas, la necesidad de una mayor transparencia y responsabilidad en nuestras leyes y regulaciones financieras. 

Digo esto para enfatizar que reconozco los retos que implica el establecimiento del Estado de Derecho en todos los países, incluyendo los Estados Unidos de América. 

Señoras y Señores, mi definición del Estado de Derecho es la aplicación justa y consistente de las leyes. 

Es, entre otras cosas, la base de una competencia libre y justa: competencia para los mercados y competencia para los votos. 

Apoyar el Estado de Derecho no sólo implica contar con una fuerza policial o ministerio público.  Su aplicación incluye los cuerpos reguladores que ejerzan verdadera autoridad. 

La sociedad civil también juega un papel importante en la promoción del Estado de Derecho. 

Mi Gobierno ha apoyado de manera consistente el trabajo que han realizado socios como la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), Participación Ciudadana y el movimiento anti-corrupción “La Lucha”. 

Los medios pueden promover el Estado de Derecho, especialmente al exponer la corrupción que debilita el Estado de Derecho y apoyando a aquellos que luchan contra la corrupción. 

La República Dominicana de hoy no es la misma de hace 15 años. 

Los gobiernos dominicanos han progresado de manera significativa en los últimos años en cuanto al avance del Estado de Derecho. 

He aquí algunos ejemplos:

Gracias a una Junta Central Electoral más fuerte, así como el trabajo realizado por organizaciones no-gubernamentales como Participación Ciudadana, las elecciones celebradas han sido transparentes y justas. La judicatura es más independiente. Se ha empezado a trabajar en la creación de un cuerpo de procuradores. El ministerio público es más profesional e independiente. La Policía Nacional es más profesional, responsable y estratégica en su planificación.  

La República Dominicana ha firmado acuerdos internacionales como el RD-CAFTA.  Y, así como ha indicado mi gobierno en múltiples ocasiones, los mayores beneficios de este acuerdo de libre comercio para países como la República Dominicana ha sido incrementar la inversión extranjera, y fortalecer el Estado de Derecho y promover instituciones fuertes. 

Mientras la República Dominicana progresa y avanza en la ejecución del RD-CAFTA, los beneficios se incrementarán. 

Este año los casos Baninter, Plan Renove y Bancrédito han motivado a aquellos que luchan por el Estado de Derecho en este país.  Estos casos también han provocado temor entre aquellos que creen que su poder los hace inmune ante la justicia. 

Estos procesos judiciales han sido exitosos porque fueron transparentes y cumplieron con los procesos establecidos. 

Así que como amigo de este país, felicito al Gobierno dominicano por el progreso realizado en estas áreas. 

Pero, también como amigo de este país, también debo ser franco.  El progreso del Estado de Derecho corre el peligro de estancarse. 

Si seguimos los estándares aceptados internacionalmente en el siglo XXI, vemos que la República Dominicana se ha quedado rezagada en este hemisferio en cuanto a la promoción del Estado de Derecho, particularmente en la lucha contra la corrupción. 

Por ejemplo, según Transparencia Internacional, desde el 2002 la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños han mejorado la percepción del público sobre la corrupción.  Sin embargo, la percepción de la corrupción en la República Dominicana ha empeorado y hoy día se encuentra por debajo del promedio de la región.  Esto indica que el ciudadano promedio no percibe que ha habido un cambio positivo en cuanto a la corrupción. 

En este gráfico, un resultado más bajo indica una percepción más alta de corrupción, y vice-versa.

Percepción de la Corrupción en la República Dominicana y América Latina

En realidad, un estudio de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), apoyado y patrocinado por organizaciones dominicanas, determinó que los hogares dominicanos fueron forzados a pagar, en un solo año, más de seis mil millones de pesos a consecuencia del llamado “macuteo”. 

¿Y qué decir de la corrupción y de la amenaza del narcotráfico? 

Todos sabemos que los narcotraficantes buscan debilitar el Estado de Derecho.  Pero, ¿y si esa relación fuera a lo inverso? 

Cualquier sociedad que fracase en su intento de dirigir el Estado de Derecho se hace más vulnerable a la penetración por parte de grupos vinculados al crimen organizado y al narcotráfico.   

Algunas personas que se oponen fuertemente al narcotráfico están menos preocupadas por el asunto de la corrupción.  Esta es una actitud equivocada. 

Por ejemplo, la Dirección General de Aduanas, la Policía Nacional, la Dirección Nacional de Control de Drogas y los militares han trabajado muy duro y con cierto éxito en contra de la corrupción.   

Saben que un funcionario que trabaje para una de estas agencias, y que acepte un soborno, tiene más posibilidades de trabajar con un narcotraficante. 

He dicho aquí que mi país es un fuerte aliado de la República Dominicana en la lucha contra el narcotráfico. 

La cooperación de mi país en la lucha contra las drogas incluye a varias agencias y, además, incluye entrenamiento, el intercambio de inteligencia y apoyo operativo diario.   En el país trabajan alrededor de siete agencias de los Estados Unidos, con un personal de unas 40 personas, y apoyo de Washington para esta lucha. 

Nuestra presencia aquí en asuntos anti-narcóticos ha crecido en los últimos años y se espera que continúe creciendo el próximo año.  Pero, debemos ser realistas. 

Para maximizar la efectividad del trabajo anti-narcótico, debemos mejorar la gerencia de nuestros actuales recursos y ampliar la lucha contra la corrupción.   

El involucramiento de funcionarios sin escrúpulos en el tráfico de drogas y violencia en el caso Paya es preocupante. 

Al mismo tiempo, el trabajo diligente realizado por la Policía Nacional y el Ministerio Público para llevar a esas personas ante la justicia nos da motivos de esperanza. 

Hasta ahora, he hablado en términos generales.  Ahora quisiera tocar cuatro áreas específicas donde muchas personas han indicado que el Estado de Derecho podría mejorar en este país. 

Primero, muchos dominicanos han dicho que el Estado de Derecho depende más en la aplicación de las leyes existentes que en la introducción de nuevas leyes. 

Aplaudimos el creciente entusiasmo con que el Gobierno dominicano ha ejecutado las leyes medioambientales en los últimos meses.  Estas acciones de seguro que beneficiarán a los dominicanos de las futuras generaciones. 

Mi Gobierno ha, de manera consistente, promovido ante las autoridades dominicanas la necesidad de ejecutar otras leyes como las que condenan el robo de la electricidad.  La ejecución de estas leyes de manera equitativa, en todos los sectores de la sociedad, demostraría que los poderosos no disfrutan de impunidad. 

La ejecución de estas leyes beneficiaría a los pobres, al reducir el costo de la electricidad y ofrecer un servicio de mejor calidad. 

Los pobres a veces pagan el costo de los apagones, ya que muchos de sus barrios caen víctimas del crimen a causa de la falta de luz.  Hasta la aplicación de manera escalonada de las leyes de electricidad les dará a los inversionistas extranjeros más confianza para invertir en el país a largo plazo. 

La inversión significativa en industrias que produzcan empleos de alta tecnología bien remunerados es menos probable sin un buen sistema de energía eléctrica.   

Sé que los últimos estallidos populares a causa de los prolongados apagones complican las cosas.  Pero, ninguna solución a largo plazo en el área de electricidad tendrá éxito sino se aplican las leyes contra su robo. 

Además, en el último año mi gobierno ha expresado su preocupación por los problemas que han confrontado las empresas estadounidenses en el cumplimiento de los contratos.  Muchos dominicanos han acogido nuestras preocupaciones, indicando que el país se beneficia cuando los contratos se respetan. 

Quiero ser claro: los contratos se deben respetar según lo indica la ley, no sólo cuando conviene políticamente. 

Tal y como expresara el Secretario de Comercio de los Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, en palabras pronunciadas ante esta misma Cámara el pasado mes de septiembre, hoy en día en este inestable ambiente de finanzas los países que no tengan en sitio un Estado de Derecho confiable perderá la carrera de la inversión. 

El segundo punto que quisiera tratar es la necesidad de contar con instituciones fuertes. 

En la República Dominicana, una manera de fortalecer instituciones democráticas es a través de la creación de la carrera del servicio civil.  Con una carrera del servicio civil, la aplicación de la ley será más consistente, profesional y justa. 

Mientras la creación de una carrera de servicio civil no partidista no pasará de la noche a la mañana, se puede avanzar si se trabaja por parte.   

Otra área que necesita del desarrollo institucional es la lucha contra la corrupción.  Varias instituciones comparten la responsabilidad en esta área.  Actualmente, sin embargo, ninguna autoridad dominicana cuenta con la independencia, autoridad y los fondos necesarios para garantizar que la corrupción al más alto nivel sea prevenida y castigada de una manera no-partidista. 

Otro ejemplo positivo: la Policía Nacional dominicana ha avanzado mucho como institución en los últimos años.   La Policía ha incrementado los esfuerzos para luchar contra el crimen callejero y las drogas.  Sin embargo, se necesitan más cambios.  Estos incluyen el establecimiento de salarios dignos para el personal que trabaja en asuntos de seguridad, como son los policías, militares y otros funcionarios que luchan contra el narcotráfico. 

De otra manera, los cárteles de la droga continuarán detectando a oficiales particulares que estarían dispuestos a caer en la deshonra a cambio del dinero. 

Una tercera área que podría mejorar es la promoción de la transparencia en el Estado de Derecho.  Para que las leyes sean respetadas, necesitamos saber cuando sean violadas.  Por ejemplo, en los Estados Unidos nuestros ciudadanos se han beneficiado de una ley que proteje a los informantes.   

Con el apoyo de la USAID el Gobierno dominicano ha abierto 79 Oficinas para la Ley de Acceso a la Información Pública de 101 agencias ejecutivas. 

La cuarta y última área es crear consciencia entre los ciudadanos para promover el Estado de Derecho, especialmente en la lucha contra la corrupción.  La USAID ha apoyado una campaña publicitaria, encabezada por cientos de organizaciones comunitarias en el movimiento “La Lucha”.  

Unos cuantos líderes políticos dominicanos han apoyado este esfuerzo anti-corrupción, pero sólo unos cuantos.    Esto debe cambiar.   

El verdadero progreso en cuanto a la corrupción se refiere sólo ocurrirá cuando los líderes visionarios y los ciudadanos ordinarios unan esfuerzos, como lo han hecho los dominicanos valientes que lucharon por la libertad de este país. 

En los próximos años, mi Gobierno espera trabajar de cerca con el Gobierno dominicano en asuntos relacionados con el Estado de Derecho.  Mi Gobierno espera incrementar su apoyo para fortalecer las leyes de licitación pública a través de mayor transparencia y competencia. 

Apoyaremos los esfuerzos dominicanos para fortalecer los mecanismos de monitoreo del Estado que trabajan a favor del Estado de Derecho. 

Le brindaremos apoyo a las instituciones que monitorean el Gobierno, como la Contraloría General de la República, la Cámara de cuentas y la Superintendencia de Bancos. 

Para concluir, quisiera tomar esta oportunidad para hablarle directamente , en español al pueblo dominicano. 

Es el deber de todo ciudadano mejorar nuestras imperfectas democracias.  

Les exhorto a los dominicanos y dominicanas a contribuir como puedan para defender el Estado de Derecho. 

Participen en su gobierno municipal a través de la Ley 176-07. 

Permitan que la luz de la transparencia brille en el gobierno para así reclamar sus derechos bajo la Ley de Acceso a la Información 200-04. 

Les aseguro que cuando el Presidente-Electo Obama asuma la Presidencia el próximo veinte de enero, el pueblo estadounidense continuará junto, con el Gobierno y el pueblo de la República Dominicana, en la lucha para avanzar el Estado de Derecho. 

Gracias y que Dios los bendiga.